Los morteros de cal vuelven a ser empleados en muchos proyectos de interiorismo, ejercen de desinfectante natural y son fungicidas, tienen un alto nivel de alcalinidad lo que les confiere un pH elevado, por lo que evitan la proliferación de mohos y la consecuente aparición de manchas y sustancias nocivas para la salud humana.

Son muy económicos y los podemos aplicar en infinidad de colores, texturas y acabados que facilitan que cualquier estilo decorativo sea posible.